Nunca entenderé el porqué de esa forma de tratar con terciopelo a Amy Winehouse, parece que la vamos a romper, que se va a enfadar con cualquiera que escriba mal sobre ella, porque la chica además se lee los blogs, al menos a PerezHilton…En España también podría leer algunas webs de nuestra cabecera y su borrachera de poder seguiría intacta. Esta mujer es probablemente lo más sobrevalorado de la historia de la música, porque conscientes todos de sus limitaciones, de su propia mediocridad destructiva, de su intención de pasar a ser una leyenda sin merecerlo, y todos sus excesos, sigue obteniendo un profundo respeto de los medios serios y los no tanto. Es decir aquellos que se dedican a despellejar a Britney, a Paris, a Nicole, a Lindsay, por lo mismo que hace Amy, o bueno por bastante menos, aquí lo tiñen todo de un romanticismo falso y de un talento que cubre todo lo demás. Es hora pues de decir bien claro, sí Winehouse tiene algunos temas que están bien, pero no es una visionaria de nuestro tiempo, antes que ella estaría sin ir más lejos M.I.A. Amy bebe de los sesenta y setenta, se vale de una voz profunda y de un sonido con toque retro y de unas letras inspiradas en ella misma que son casi tan agotadoras como los discursos del desaparecido Eminem, pero si algo despierta curiosidad es lo que pasara ahora con Wino, nosotros proponemos cuatro finales para el futuro de esta diva de modernis sin discurso.1. El más obvio, un día nos despertaremos y Amy no habrá despertado, con una mezcla de heroína, vodka, cocaína…habrá dicho adiós convertida en una muerta más de la que nos acordaremos por un tiempo pero que se verá envuelta en el olvido cuando el boom de sus discos desaparezca cubierta por otras nuevas promesas.
2. Rehab, rehab, así sin parar, haciendo que la gente se olvide de lo que un día fue y sólo importe ya su vena destructiva, sus canciones pasarían a ser algo para la Radio2, y nunca volvería a tener éxito convertida en una Whitney Houston cualquiera.
3. Una vida como Courtney Love pero en rollo menos auténtico, su marido moriría de sobredosis y ella comenzaría un camino errático que la llevaría al borde del suicidio, empezaría a sacar basuras de discos, la crítica la ignoraría. Sin compañía y drogadicta acabaría en cualquier descampado pidiendo un pico acompañada por el pajarraco que habita dentro de su pelambrera.
4. Y el mejor, y como quieren todos sus fans, que son bastante insoportables al estilo de los de la Carey, que se mejore, que le vaya todo muy bien y que sea lo más, y que tiene mucho talento y que su próximo disco será aún mejor…
Vamos que hay mucho donde elegir, la cuestión es que los talifans son los que menos suelen acertar. En SUYL Amy nos da un poco igual, es verdad que interesa como personaje y que ‘Rehab’ está bien, pero repatea tanta cursilería con esta mujer que encima es en sí misma una suerte de Belén Estebán que sabe cantar.

