martes, 15 de julio de 2008

Vainilla



La vainilla es ese sabor que se supone que a todos gusta, ese sabor que se deshace en la boca y que te deja a medio camino de un sendero defectuoso, desdibujado pero en el que muchos sienten seguridad. Contrariamente a lo que pudiéramos pensar es esa sensación de falta de definición lo que hace que guste, o que se tolere...Muchas vidas viven en vainilla, atrapadas en ese sabor infinito y protector, pero que puede ser una condena si nos despertamos súbitamente del letargo. Lo bueno es que nadie debe alarmarse porque en esa lupa que lo deforma todo y con la que todos inspeccionamos nuestras vidas, casi nadie reconocerá que su vida es de vainilla. A lo sumo sólo en un momento de debilidad, todos estaremos dispuestos a cubrir de satén las hilos de la existencia. Y eso lo digo yo que intento escapar como puedo a mi propia vida, de un lado a otro, en un intento de dar significado a lo que hago, y haciendo mío aquello de ser ciudadano del mundo. La lejanía empequeñece, y abre puertas para que el aire entre. De repente las preguntas que durante mucho tiempo no quisiste responder tienen sentido, aunque la conclusión general que culpa al egoísmo individual no es muy original. Es lo que tiene el tiempo y la distancia, simplifica y en ese ejercicio hace prescindibles muchas cosas.

Las descripciones de Nueva York son fantásticas en las guías por eso todo el rollo anterior. Porque es más importante el poder de una ciudad para magnetizarte, para hacerte sentir con ella, para hacerte recordar, para hacerte pensar que en Central Park tirado al sol y con los árboles verde saturado, y las ardillas alrededor todo es posible. Para hacerte creer que a pesar de lo que poco que se puede esperar de la gente, hay más de lo que parece.

Definitivamente la distancia nos libera. Un día una persona me dijo que escribía como alguien de ciencias, describiendo pero sin sentimiento; yo sin embargo creo que me sobra, que me falta la contención y la frialdad que tan bien saben manejar otros letrados. Será cuestión de tiempo o no, no me resigno (que gran frase de Espe) a convertirme en algo así. Y mi día sigue y me voy, y mi banda sonara de hoy es Beck. No, Nueva York no es de vainilla. So you say...



So you say we should just be friends Adam
But I know when I get the bends
That I'll hate you so

So you say we should drift apart Adam
But I know that'll break my heart
And I'll hate you so
'Cause I loved you so

So you say I can be afraid
But I know I would have strayed
I sit and miss you so
A batch of alcohol ceases to control

Don't say you'll think about me
Or say that you can live without me
Didn't we make it nearly
For everything that I hold dearly
How many ways can I say plainly, we can
Before it wore on us thinly
To each and every degree
You've got me in agony

So you say I should call sometime Adam
But I know that'll make you cry
I'll say I hate you so
That you burned me so

So you say we should make it work Adam
But how long does this feeling hurt
I'm sure you'd like to know
'Cause I loved you so

Don't say you'll think about me
Or say that you can live without me
Didn't we make it nearly
For everything that I hold dearly
How many ways can I say plainly, we can
Before it wore on us thinly
To each and every degree
You've got me in agony

1 comentario:

Principe dijo...

Te hechamos de menos en España, aquí todo es mucho más vainilla desde que no estás :(