sábado, 7 de agosto de 2010

Season Finale/ I used to wait



A estas alturas la mayoría se encamina a sus vacaciones, en un país paralizado en casi todos los sentidos, no hay nada mejor que tirarse al sol, mientras las nubes lejanas pero cercanas del Otoño se van acercando aunque los treinta grados actuales no nos hagan pensar en ellas. El año ha pasado de forma casi fulminante lleno de cosas, en algún momento dejaré de contar los años de Septiembre a Septiembre, pero de momento y como los niños pequeños, para mí los ciclos suelen comenzar en el mes que despide el verano. Así que en esta despedida momentánea, queda atrás: primero un convulso Otoño reflejo de todas esas tensiones que se van guardando y de los problemas irresolubles a veces, o enmarañados por personas ajenas que se convierten en inesperados invitados que deseas echar de tu mundo. Como en una mesa donde se sienta alguien que no ha sido invitado, miras a otro lado esperando que por arte de magia desaparezca, sin ser consciente que sólo se esfumara cuando otros así lo deciden, nuestros mundos como casi todo dependen en gran parte de los personajes que traen otros consigo. Así que a esa primera parte brusca emocionalmente siguió el inició del MCH que ha supuesto un recorrido más que intenso, de esos que te dejan exhausto, por el trabajo, por todas las relacione personales que eres capaz de trabar. Más allá de lo poco que haya aprendido de unos, de lo mucho que haya sacado de otras personas, al final satisface mirar y ver como puede que hayas logrado unos cuantos amigos que te encantan, y unos proyectos que en general me han motivado. El balance es positivo, con la incertidumbre del futuro, de ahora sí, ir a ese mundo fuera de la academia, y conseguir un lugar, Ibrahim busca su sitio por los estudios que le gustan, ¿qué será...será?

El apartado personal que ha tenido poco espacio en mi 'mundo máster' ha vuelto a ser ese páramo plagado de fantasmas, de ególatras descarados de medio pelo, y de una fauna infumable donde por lo general es difícil encontrar algo aceptable. Productos del consumismo, del materialismo, de la imagen, de la superficialidad, de personalidades descontroladas, de méritos inexistentes....el viento mueve a toda las veletas haciendo que encajar en una misma posición sea complejo. No albergo muchas esperanzas en ese mundo, probablemente porque también soy consciente de mis propias limitaciones y de mi escasa paciencia según con qué cosas, y porque como todo lo demás está inundado por la incertidumbre.

Las personas que han sido constantes en los últimos años han seguido ahí, sin cambios salvo lo mucho que me gustaría que tú estuvieras aquí y no por Bilbao. Y a ti que me gustaría verte más pero me alegro de tu nuevo mundo gráfico. Siempre hay también alguna diferencia en este bloque aunque nunca hay que ser pesimista.

Probablemente en mi vuelta de septiembre habrán cambiado bastantes cosas o no, ¿ciudad?, ¿trabajo?...y un sinfín de posibilidades que giran en torno a ello, lo que es probable es que este blog siga contando mi mundo musical, y siga salpicado por mí mismo. ¿Quién es quién?

Felices Vacaciones y hasta Septiembre!

Ibrahim.


jueves, 29 de julio de 2010

Arcade Fire - The Suburbs

Arcade Fire han vuelto, es un pequeño acontecimiento dentro de la escena indie que en este verano languidece, y que además se enfrentan al reto del tercer disco. Hace unos años cuando en 2007 Neon Bible vio la luz, no fueron pocos los que creyeron que se trataría de un reto difícil o incluso que la crítica podría perder ese enamoramiento, muchas veces parcial, y zarandearlos, no ocurrió y ese segundo disco fue casi tan reverenciado como el primero. La cuestión es que después de otros tres años este 'The suburbs' parece que vuelve a gustar.

Basta que escuchemos el álbum aunque sea de forma rápida para notar que hay elementos que lo distinguen de forma sustancial de sus predecesores. Mientras que en los dos discos anteriores, Funeral y Neon Bible eran buenos discos el peso de los mismos recaía principalmente en unos temas que conseguían unas atmósferas únicas, tales eran'Wake up' y 'Power Out' del debut, y 'No cars go' y 'Black Wave' del segundo. En este tercer disco parece que el grupo ha tenido una mayor preocupación por concebirlo todo como una unidad. La aparición de las canciones es casi perfecta, por poner un ejemplo el contraste entre el punk de 'Month of May' y la acústica 'Wasted Hours', muestra como canciones que en principio no tienen mucho que ver pueden acabar relacionadas. El primer single 'The Suburbs' es otra demostración de la inigualable capacidad del grupo para crear canciones que podrías dejar con el repeat puesto durante días antes de que te dieras cuenta de que llevas escuchando lo mismo horas y horas, hay tantos matices, tanta capacidad de atracción en esta música.
Si esto último te ha sonado en cierta forma hiperbólico, no tienes más que escuchar el disco en su integridad. Las canciones que hemos ido escuchando antes del lanzamiento sólo aventuraban de una forma poco precisa el gran disco que han conseguido hacer. 'Month of May' es una de las canciones más frenéticas del disco, como ya había apuntado pero en cierto modo se encuentra en una esfera diferente al resto del disco. Se trata de unas de esas canciones para divertirse, en donde, como en otras, se nota que el grupo bebe de influencias dispares que pueden ir desde Springsteen hasta Depeche Mode. La receta consiste en mezclarlo todo y llevarlo a un nivel de subconsciencia que acaba por infiltrarse en la mente y hacerse inmediato, no puedes parar de tener en la mente todo este mundo melódico. También es destacable 'Ready to Start' que mezcla sentimientos de angustia con otros triunfantes, 'City with no children' que tiene una letra que transcurre por páramos algo oscuros va acompañada de unas melodías luminosas que crean un contraste acertando, creando una esquizofrenia altamente recomendable.
En el álbum queda clara una nueva transición de Arcade Fire hacia nuevas inquietudes artísticas, una progresión que parece imparable y que es clara en las dos canciones dobles. Hay aquí mucho material para que no pocas de estas melodías acaben poblando anuncios de publicidad o trailers televisivos como ya ocurrió en el pasado aunque una clara candidata es 'Half Light' absolutamente imprescindible. Dentro de esos temas de carácter más conceptual encontraremos 'Sprawl'. Soledad, estereotipos sociales, fantasías que se fracturan y no se realizan, todo esto está presente en un disco que consigue tocar las fibras de la sensibilidad y emocionar.

Frases como 'Necesito oscuridad, apaga la luz' pueden parecer un tanto extrañas viniendo de una banda que ha conseguido traspasar fronteras y hacer del éxito su bandera, pero hay que ser conscientes de que su ascenso desde las oscuridades de lo alternativo a la comercialidad ha sido un paso muy casual, no buscado. The Suburbs es uno de esos discos que completa otro capítulo más de una banda brillante, y este episodio es quizás también el mejor: complejo, hipnótico, con la capacidad de generar el mismo misterio y magia que sus antecesores. Podría ser el Ok Computer de Arcade Fire, o mucho más que eso. 9,75/10

miércoles, 28 de julio de 2010

Eliza Doolittle - Eliza Doolittle

Eliza Doolittle va camino de barrer a todas las apuestas de la BBC poll de lo que va de año, ni Ellie Goulding, ni Marina and The diamonds consiguieron llegar tan alto. Al menos se trata de una carrera en ascenso y que huye de ese revival ochentero que hemos tenido y se centra más en un tipo de música que por momentos podrá recordar a la Lily Allen del primer disco, aunque sin la carga ácida y choni de Allen. El álbum que se escucha con cierta facilidad no engaña, y desde el principio propone un regreso a ese pop retro que otros han intentando con no cierto fracaso, así entre los créditos y a pesar de que ella es la coatura de todas las canciones aparecen The Fleetwoods de los que usa un sample de su canción de 1959 'Come softly to me' y lo mismo ocurre con George and Feliz Powell de los que toma un estribillo. La mayoría de sus melodías tiene ese inconfundible sabor a verano, a helados de múltiples sabores, al sol en la cara mientras por los cascos del iPod suena ella. Todo esto acaba por conferir a la propuesta una ligereza indiscutible pero mucho más rica que los sonidos veraniegos que intenta vendernos la 'irrepetible' Katy Perry.

Eliza Doolittle tiene además una ventaja sobre otras cantantes de pop, y es su voz suave y luminosa que nos hace no querer volver a oír la cierta ronquera de Goulding, y que tranquilizará a los que se ponen nerviosos con la teatralidad de Marina. En cuanto a los arreglos no es que haya ningún tipo de superproducción, todo tiene cabida en este mundo colorista y alegre, hasta esas ideas que a priori pueden resultar algo tontas. Dentro de esos temas que más gustarán está la genialidad de 'Pack up' y también la bonita 'Rollerblades'. 'Skinny Genes' que fue su single de presentación es otra de esas canciones que acaba por meterse en el cerebro y que te hará sumergirte en una serie de dibujos animados lejana a las ideas actuales del pop comercial, más bien volverás a un terreno que podrá parecer hasta blanco y antiguo. También hay ciertas cosas que llaman la atención como por ejemplo que a pesar de su uso de samples y de claros arreglos retro, que han sido usados y experimentados ya, en una de sus letras 'Smokey Room' diga 'yeah, cos that's so original' en referencia a la vida llena de clichés de algunos. Al fin y al cabo ella es deudora también de Amy Winehouse y Mark Ronson. Por cierto que en la producción aparece la mano de Kurstin en 'Nobody' y 'Empty Hand'.

Eliza Doolittle es una buena opción para las tardes de verano en la piscina, en la playa, todo tan refrescante como un sorbete de limón y quien quiera cosas más profundas que las busque en otro lado. 6,5/10

martes, 27 de julio de 2010

Víctor Algora - Galimatías

Víctor Algora es difícil de odiar, pertenece a ese tipo de chicos a los que miras y siempre generan algo, puede que te guste o no, pero conseguirá llamar tu atención. Él lo sabe, tú lo sabes y todos lo sabemos, por eso siempre espero a que sus discos consigan tener ese factor extra que me haga escucharlo muchas veces. Es decir para mí tiene el mismo efecto físico que Zooey Deschanel, lo que ocurre es que a diferencia de ella que consigue envolverme en su voz suave y en un mundo de melodías, Algora acaba despojado de ese inicial encanto y termina arrastrado hacia un mundo de canciones que nunca terminan de funcionar y cuyas letras al final no convencen, aunque tengan algunos puntos que no están mal. 'Galimatías' no tiene un single tan potente como 'Paraaguas' que aún hoy me tiene enganchado y me da por escuchar según los momentos.

Entre esos aciertos incontestables está por ejemplo una estrofa magistral de 'Canción mentira' donde canta 'No quiero alargar más esta noche de teletienda, aspirina y porno gay y me toco allá abajo contigo en el cerebro, no voy a permitirme seguir así fumando hasta ducados...' no es muy normal escuchar canciones tan directas y que encima lo hagan envueltas en unas buenas melodías y arreglos. Entre esos otros destacados está '50 estrellas' que tiene otra vez unos arreglos suaves pero con un toque mucho más alegre, que la acerca a lo que podría ser un single, sin que además la letra importe mucho. El tema que abre el disco, 'Cráneo Roto' suena un tanto americanizado, algo que también acaba por percibirse en muchos arreglos, y que hace que el disco entre bien pero que también esperes mucho más de unas letras que o pretendidamente crípticas, o quizás poco trabajadas en algunos casos no acaben de llegarte, por ejemplo 'Cráneo roto por martillo que manejas'. Lo mismo vuelve a ocurrir con 'Nuestro tío Walker' otra vez fácilmente audible, y con estribillo que dice 'Y yo sólo quiero un sol, aunque sea de lapicero' , no se trata de que haya que hacer letras que signifiquen siempre algo, pero este tipo de juegos que también suele practicar otros acaban por generar lo contrario de la intriga que supuestamente esconden. 'Menos que cero' es una de mis favoritas por ese aire desesperante y por ese 'Cierra bien al puerta quizás hay alguien fuera en el jardín....sino no has hecho nada por lo que vivir ni tampoco nada por lo que vivir' son algunos de estos momentos los que hacen pensar en que Algora además de tener una hipnótica voz podría ser mejor letrista. 'El hijo larva' no está mal, y el 'Cocodrilo' tampoco tiene una letra por momentos divertida por momentos dependiente. 'El traje de bombillas' mete ritmo a todo el disco con una bonita canción, el sello final lo pone la lenta 'Y te sacarán los ojos' donde como en un guiño a su anterior disco nos dice que se lleva un paraguas a sus sueños porque a veces llueve allí.

Algora tiene una capacidad especial para transmitir emociones a través de muchos mecanismos, y si bien es cierto que sus canciones, al menos en las letras distan mucho de la inmediatez de La Bien Querida o la genialidad de Christina Rosenvinge y por supuesto de Nacho Vegas, al menos es un intento que no está mal aunque probablemente podría dar mucho más, en otra ocasión será. Mención especial merece un libreto con un diseño cuidado, con todas las letras, buenas fotos, y todo envuelto en un bonito pack que debería hacer que muchas multinacionales se avergonzaran. 7,5/10

lunes, 26 de julio de 2010

M.I.A. - /\/\/\Y/\


M.I.A. no parece una de esas personas con carácter dócil, y por eso quien pensó en algún momento que se rendiría al mundo comercial anda tan perdido. Pero la propia MIA no ha parado de hacerse la vida imposible, después de la entrevista con el NYT donde quedaba retratada de una forma penosa y con un perfil que contradecía sus supuestos principios, no se le ocurrió otra cosa que subir el número de teléfono de la periodista a su twitter. Así que su disco ha llegado al final en un momento que podríamos decir difícil, y está teniendo un periplo por las listas más que dudoso. Todo, quizás, sería más aceptable sin aquel trallazo que invadió las listas de medio mundo 'Paper Planes', en unas listas debilitadas en ventas este año hemos visto como por ejemplo Vampire Weekend conseguían un rotundo número uno sin problemas, o también buenas posiciones iniciales de MGMT. Por eso no resultaba del todo imposible imaginar que MIA consiguiera algo así, sin embargo ni 'XXX0' ni 'Born free' consiguieron entrar en el billboard hot100, y el disco ha terminado por vender 1.000 copias menos que 'Kala', esto son 28,000 copias.

Respecto a /\/\/\Y/\, entre ella y Aguilera van a poner de moda otra vez los hologramas cambiantes en las fotografías, eso sí no está mal que un artista cuide su libreto. Resulta curioso y un poco impostado lo que le está pasando a MIA, porque en general el mundo indie es muy tirano con aquellos que pasan esa frontera de lo alternativo y de repente se rinden a la comercialidad, el linchamiento está asegurado en ese caso. Lo que no suele pasar es que te acusen de haber perdido la oportunidad de convertirte en maisnstream e intentar dar la vuelta y volver a experimentar. Pues bien, la mayoría de las críticas negativas a /\/\/\Y/\ vienen de la posibilidad de haber malgastado esa clara oportunidad de ser algo grande y global y de volver a su mundo para traer un disco que no es de primeras tan accesible. Algo que también plantea dudas, porque da la impresión de que algunos críticos se han contaminado por el mal funcionamiento de los singles, no parece claro que 'XXXO' no sea un buen hit. Por otro lado no noto tampoco esa apariencia de demos que también algunos han indicado, por el contrario temas como 'Teqkilla' tiene el suficiente ritmo y enganche para ser representativos de las propuestas de MIA a lo largo de todos estos años. Lo que si se percibe es un cierto sentimiento de rabia como en 'Lovalot' donde comienza diciendo que se supone que esto es un país libre pero donde te tratan como en una granja de pollos, y donde proclama que lucha contra los que luchan contra ella, todo acaba traducido en una canción con ritmos cambiantes que funcionan. 'Story to be told' recupera su tradición multicultural donde vuelve a tocar el tema de la censura y la incapacidad para que la dejen contar lo que ella quiere, el caos se extiende por toda la canción en donde la letra es sólo un vehículo para volver a la arritmia.

Pero para quienes crean que no hay un momento de relax, llega 'It takes a muscle' que es una especie de agradable balada, con la voz muy distorsionada y un ritmo que casi se acerca al reggae. Ese aire más relajado también aparece en 'It Iz what it Iz'. 'Meds and Feds' recupera toda esa energía que se acaba disipando en todas direcciones, 'Tell me why' es otro 'medio' tiempo que funciona. 'Space' tiene ese carácter hipnótico espacial, con cierto toque a autotune que cierra el álbum en la edición normal. Hay cuatro temas adicionales en al edición de lujo que merece la pena, también por el diseño. De las extras la genialidad de 'Illygirl' con una letra larga e intensa. 'Believer' es otra de las más destacables que con ese toque casi ska sorprende.

M.I.A. quizás no consiga conquistar a todo ese público comercial ansioso de melodías facilonas pero ella nunca intentó ser eso, sucedió casi de rebote, por eso resulta un poco absurda la lluvia de críticas a un disco, que no hace más que seguir el camino y profundizar conceptos que ya aparecían en álbumes anteriores. 8/10

martes, 20 de julio de 2010

FIB: British Invasion

Ir al FIB es algo así como una experiencia única en habitabilidad básica, claro que hay modos de irse a un hotel y combinarlo, incluso de que parezcan unas vacaciones lujosas salpicadas con destellos musicales. Pero la vida festivalera al límite conlleva ese paso a la tienda de campaña, ese andar tirado en un páramo yermo en donde una roca plana empieza a parecerse a una comodidad.

No era uno de mis planes de partida irme al festival fue una idea que surgió con unos compañeros, algunos amigos, la idea pasó a convertirse en hecho, a pesar de que de los cuatro sólo quedamos dos, visados extraños a un lado y dependencias varias al otro redujeron el grupo. En esa idea inicial renuncié al abono de cuatro días y me conformé con tres, lo que supuso que me despidiera de Kasabian, que es un grupo que me interesa pero que al final según algunas crónicas festivaleras resultó por debajo de lo esperado. Así que mi momento festival empezó en la estación de Sol un viernes alas 11,30 cuando necesitaba irme al aeropuerto a coger uno de esos vuelos infernales de Ryanair. Era el primer paso, por el camino podías identificar diferentes especies de modernos mochileros, y cual rebaño no era difícil adivinar que para todos el destino no era otro que ese pueblo valenciano que acoge el FIB. La invasión había comenzado unos días antes y proseguía.

En Valencia ciudad, todo era más evidente y el tren para llegar a Benicassim era todo un muestrario de las tipologías festivaleras. Tras una hora de trayecto en donde mi ‘trabajador’ amigo no paraba de dibujar con el ordenador y yo dormitaba, llegamos a esa estación medio perdida en la nada. La procesión comenzaba, entre guijarros e ingleses nos íbamos desplazando como las ovejas acompañados por gritos de ‘sangría, water, beer’ . Tras algunas vueltas, por la clarísima señalización del festival, terminamos por encontrar un trozo de tierra seca y al aire en donde montamos nuestra casa ‘habitable’ por tres días, y vuelta a la aventura, concretamente búsqueda del Mercadona más cercano, de fondo y entre el ruido de la gente distinguía los acordes de Cola Jet Set, que siguen sin tener un buen directo. Cargados con bolsas, y tras los pertinentes tintos de verano nos fuimos a ver a Hot Chip. Tenía curiosidad por ver cómo sonarían en el Escenario Verde (el principal), y lo cierto es que el sonido resultó en algunos momentos alicaído, especialmente poco intenso sonó el genial single ‘I feel it better’, tanto sintetizador se perdía en el mundo verde, el público parecía entregado pero algo distante. Aunque hubo momentos conseguidos como con ‘One life Stand’ o piezas más antiguas como ‘Ready for the floor’, lo cierto es que no podías quitarte de la mente la sensación de que todo daba para mucho más, de que la manada de británicos que se agolpaba también hubiera querido un ambiente más cálido, que las voces no sonaran tan ahogadas y que en definitiva el espectáculo fuera mucho más potente. Con escaso tiempo, ya se sabe la tiranía horaria del FIB, Goldfrapp montaba su show en otro escenario, sin pantallas, pero igualmente espectacular. Y no engañaban, sus ritmos electrónicos, sus sintetizadores, sus destellos, y la increíble presencia escénica de Alison Grolfrapp hacían el resto. Un repaso acertado por su nuevo disco con momentazos como el de ‘Rocket’ y también esa vuelta al pasado con temas como ‘Strict Machine’ cerraban el mundo de los coqueteos electrónicos y abrían el paso al cabeza de cartel de la noche, Vampire Weekend.

Lo que más me sorprendió de estos chicos, además de su juventud, es su inmensa capacidad para conectar con la mayoría del público, conseguir un lleno absoluto, costaba respirar entre la gente, y costaba también parar de corear, de gritar, de seguir unos ritmos y unas melodías que los han catapultado a un estilo único y a un mundo en el que deben permanecer. La gente estaba loca, las botellas de agua, los hielos volaban (ya se sabe el tópico de locura inglesa, a veces no es tan tópico ni tan incierto). Tanto los temas del disco de debut, como los del genial ‘Contra’ se mezclaban dando un conciertazo que para mí fue de los mejor del festival, y que deja a estos chicos no como una promesa sino como una banda capaz de volver loca a una multitud. Y la noche acababa con Dj Shadow.

Intentar dormir en un camping de un festival era una tarea difícil, por un lado aún resonaban los sonidos de una noche larga y por otro los gritos se sumaban a una sensación de calor pegajoso, lo más parecido a aquello debe ser intentar vivir en un invernadero. Así que tras varias peleas con elementos adversos caí dormido, hasta que el calor empezó a multiplicarse, me dí cuenta que amanecía, y como un autómata cogí mi toalla y nos empezamos a mover rumbo a la playa, cuyas arenas serían nuestro colchón durante las siguientes doce horas. Al final y tras ganar en moreno, y en charlas, y sentirme de nuevo como uno de esos niños que son capaces de pasarse horas y horas sumergidos en agua hasta que sus manos están tan arrugadas como las de un viejo, volví a pasarme por el supermercado e iniciar mi peregrinación, esa media hora infernal hasta el camping. Ducha, jamón cocido (al sol), y copas mediante y fuimos a ver a Ian Brown, que no me pareció malo pero que no es que consiguiera emocionarme en exceso, supongo que somos de generaciones diferentes y a mi me quedó un poco lejos. La audiencia británica enloqueció por completo (no sé si por el show o por otras cosas) con The Prodigy que demostraron su capacidad para dar energía y para que una hora y media parezca un recital de una misma canción repetida machacona, con muchos Fucks y con la misma ausencia de gracia. Todo muy para que las toxinas de los drogadictos se esparcieran, sudor contra sudor por el escenario verde. El talento compositivo o vanguardia quedaban en un segundo plano. El cartel principal se cerraba con Klaxons que por fin darán continuidad a su debut y ya tienen un flamante nuevo single ‘Echoes’. Flojo Sábado.

El domingo era el día que más esperaba, me apetecía mucho dejarme llevar por el soft pop electro de Lily Allen, así que la cancelación de su concierto no me sentó nada bien. Primero porque da la impresión de que se toma muy poco en serio su carrera musical, segundo porque suena más a borrachera londinense y estado de destrucción masiva que a una enfermedad real que le impidiera venir al FIB, y lo peor de todo porque es la segunda vez que hace lo mismo, así que un cero a la supuesta profesionalidad de Allen. La sustituta fue una desdibujada Ellie Goulding que demostró con sus apelaciones constantes a que aquel no era su sitio (tocaba en el escenario principal) y que introducía cada canción y andaba con su guitarra dando un toque acústico a todas sus canciones. No llenó ni consiguió generar calidez, fue una especie de trámite, un pequeño fiasco como su álbum debut. Two Door Cinema Club dio un concierto impecable en uno de los escenarios secundarios y demostró que ser debutante no es un condicionante para dar con las teclas adecuadas y dejar contenta a la audiencia con una sucesión de buenas canciones.

Ya en el principal de nuevo Dizzee Rascal fue in crescendo y volvió loca a la multitud británica con temazos incontestables como ‘Dance wiv me’ junto a Calvin Harris o ‘Dirtee Disco’. El festival cerró a lo grande con Gorrillaz, pese a que la hora, la una de la madrugada y cierta parte del público parecía más interesada en molestar o quejarse que en dejarse llevar por una estupenda puesta en escena, las letras enormes del grupo y una pantalla gigante que se iba llenando con vídeos. Impresionante Damon Albarn, y un público que agradeció además de los temas de ‘Plastic Beach’ los increíbles ‘Feel Good Inc’ y por supuesto el cierre con ‘Clint Eastwood’.

Y así se despedía el FIB para mí, tenía que despertarme a las seis y recoger el campamento. El despertador sonó, me levanté, y medio dormido volví a recorrer la vuelta hasta la estación de tren, atestada de gente, una hora más tarde el tren me llevaba rumbo a Valencia, muy justo en horarios necesité de alguna carrera, hasta que por fin descansaba en el avión de Spanair que me llevaba de vuelta. Y ahora miro a mi alrededor y mi recuerdo del FIB es mi intenso moreno y esta pulsera recuerdo de todo lo que fue. Hasta el año que viene.

viernes, 2 de julio de 2010

Miley Cyrus - Can't be Tamed


Para ser justos hay que empezar diciendo que este 'Can't be Tamed' y el single de igual título supone al menos un pequeño recorrido que por momentos funciona y la acerca a un producto pop no descartable desde el principio. El single funciona y acaba por convertirse en una mezcla pegajosa que te descubrirás escuchando con más facilidad de la que te gustaría. En esa esquizofrenia que le impondrán sus productores, Cyrus va girando sobre los temas más sensuales y electropop, y las baladas más insustanciales, en un proceso que la deja casi sin personalidad y suelta en un disco que no acaba por cumplir su función fundamental que debería ser la de puro entretenimiento. Pero para aquellos que se crean sus discos propios en iTunes, aquí va la recomendación por si apetece una buena dosis de pop casi adolescente, cojan primero 'Can't be Tamed', añadan a la mezcla 'Liberty Walk' con su soft electro, una pizca de 'Permanent December' con su voz casi tan distorsionada que sonara a Kesha, sigan con 'Robot', 'Scars' es a su propio gusto porque es demasiada genérica, para terminar con dos incorporaciones más con unas bases más disco 'Two more Lonely People' y terminen con 'Who Own my heart'. Y ya tendremos un disco con 7 canciones que se pueden disfrutar sino pedimos mucho.

Miley Cyrus pasa el examen del cambio de edad (muy justita), ahora sólo hace falta que sean cuidadosos con el paso siguiente y puede estar en camino una nueva estrella¿? 5/10

jueves, 1 de julio de 2010

Sabores, personas, e historias.



En las últimas semanas he vivido una de esas experiencias que hacen que te cruces con varias personas que tuvieron su papel en tu vida y que han sido desplazadas, o simplemente fueron despedidas de forma fulminante. El tiempo, esa entelequia, que a mí nunca me ha gustado, tiene la cualidad de atemperar, de hacer del olvido una forma de defensa, pero más allá de los sentimientos que se difuminan y se desdibujan subyace un regusto, el sabor de la historia, que resulta imposible de borrar y que te hará repetir esquemas pasados.

Las veletas, que son capaces de decir una cosa y la contraria en apenas semanas (días, horas...), en su intensidad dejan un sabor a hiel, difícilmente olvidable, y en la tentación que tienen por quedar bien con todo el mundo olvidan que ellos mismos plantaron cierta amargura que vuelve a ser el sabor dominante cuando sabes algo de ellos. Sin eximir la responsabilidad propia, esas personas que se ganaron la fama de inmaduras, de cambiantes, mutables y que no son bienvenidas, deberían no mandar mensajes improductivos porque la respuesta siempre será la misma, la no respuesta.

Los que un día fueron algo intenso y fueron despedidos, a los que te cruzas cuando deambulas por sitios a los que no vuelves con frecuencia, tienen un sabor más cercano a un chicle sin sabor, los ves masticas las palabras, te comunicas con ellos, y te das media vuelta sin mucho entusiasmo por volverlos a tenerlos delante.

Caso aparte son esas personas que por una razón u otra dejaron un intenso sabor a podrido, sin haber llegado a ser ellos nada más que amigos. A menudo me cruzo por los pasillos de la escuela con uno de esos individuos, altivo en su impostura, y con una maldad desbordante sólo igualable a su falta de capacidad inventiva para sus proyectos, justo lo que le sobra para la invención y atribución de historias irreales a otros.

Los viejos conocidos, esos que ocuparon un lugar predominante en tu vida durante más de un año, son diferentes, a veces los das por invisibles, y los colocas en lugares lejanos, casi tan lejanos como los que ocupan en tu mente, perdidos en cajones cerrados, llenos de polvo y cuya cerradura has perdido. Un día te los encuentras, los saludas, el cajón se abre, sale el polvo, y te parece que lo que ves, que quien te habla es alguien muy distinto a las esencias que allí habías guardado. Con sorpresa sigues la conversación, cada vez más convencido de que quien está en frente no es quien te gustó, y se da media vuelta, y cierras el cajón, y vuelves a perder la llave, y el recuerdo es como un recuerdo expoliado, pero prueba de que era una historia acabada. Aquí el sabor es desconcertante y refrescante.

Sabores, personas, e historias.


miércoles, 30 de junio de 2010

Scissor Sisters - Night Work

Sccisor Sisters han publicado su disco justo el mismo día de la celebración del Orgullo Gay, lo cual probablemente no es nada casual. Después de un tiempo de letargo en el que su líder Jake Shears se declarara desencantado y aburrido, ahora parece haberse reconvertido en una especie de 'musculoca' de esas que pueblan los delirios y los líquidos madrileños, y cual señor treinteañero obsesionado con su cuerpo y con mostrarlo ha recurrido a muchas estratagemas para obtener promoción, desde aparecer como acompañante en una web de prostitución, hasta hacer declaraciones más o menos incendiarias que ya poco sorprenden. Nada nuevo bajo el sol, y mucho menos nuevo en este 'Night Work' que vuelve a contar con el inefable Stuart Price, que pasa su patina de sonido por aquí y por allá y vuelve a dar cierto aire de convencionalismo, que rompe la voz de Shears y su infatigable falseto, a veces curioso, a veces irritante.

No es que abunden temas redondos, lo cierto es que el álbum pasa sin que nos demos cuenta y hasta parece divertido pero hay unas cuantas oportunidades perdidas. 'Fire with fire' es el gran grower aunque recuerda sospechosamente a cualquier producción de Price para The Killers, prueba a imaginarla con la voz de Flowers y casi nada cambiara y tachán un tema de The Killers. 'Any which way' empieza con una sirenas que parecen augurar algo sudoroso, pegajoso e imbatible, pero cae en cierto tono anodino. 'Harder you get' tiene su punto divertido y un toque algo más enigmático, como de cuando las luces se desvanecen y dos cuerpos sudorosos se unen. Y es que de lo que si está lleno el disco es de abundante carga sexual, de ganas de quitarse la ropa, de exhibicionismo y de revolcones desnudos en cualquier sitio.

Este 'Night Work' no es un mal intento y probablemente venderá muy bien pero es una aproximación más a un sonido muy explotado y que puede dar sopor, por no hablar de la insoportabilidad que está adquiriendo Shears. 5,9/10

lunes, 28 de junio de 2010

Kylie - Aphrodite

Antes de empezar la crítica de Kylie que nos visitará el sábado el Orgullo, quiero aclarar que las críticas que aquí aparecen, coinciden con las de la revista Must! porque su sección musical es una colaboración mía.

Kylie Minogue defraudó un poco con su 'X' y ahora ella misma ha reconocido que había demasiado de todo en aquel álbum que no fue entendido mucho por sus fans, ahora vuelve a su lado absolutamente más pop y onírico. Lo que resulta un poco triste de Kylie es que anda atrapada en una especie de bucle temporal que le impide tomar cualquier tipo de riesgo. En ese intento por contentar siempre a su público peca con un sonido que aporta bien poco y que si bien está cohesionado, es un cierto paso atrás y un intento, ya veremos si desesperado o no, de volver a ser la reina de las pistas de baile, atrás queda 'Slow' o 'Two Hearts', vuelve algo menos pulido, menos experimental, más trillado, y más la Madonna de hace tiempo. Stuart Price corre ya el gran riesgo de convertirse en el Timbaland de 2010, su omnipresencia, y a veces su carácter genérico al abordar las producciones lo hacen alguien a quien intentar evitar si lo que se quiere es tener un mínimo de personalidad, para producciones disco o de ese tipo con voces cualquiera tenemos millones de candidatas.

'All the lovers' no es un mal single pero quizás es un tanto tibio para una vuelta. Lo malo es que a pesar de esa tibieza que no termina por hacerte despegarte de la silla y bailar, el resto del disco contiene cosas mucho peores, como 'Everything is Beautiful' que es cargante y suena a un tema entre electro y de R&B descartado de cualquier álbum reciente. 'Aphrodite' es una de esas canciones que sí que hará disfrutar a sus fans y que es de lo más gay y eurovisivo del año, no se olvida aquí Kylie de su cierto ramalazo cutre - pop. 'Illusion' tiene unos arreglos resultones pero insuficientes para levantar un tema de pop más mediado que destacable. 'Better than Today' bebe mucho de los años ochenteros de Minogue y no anda muy alejado de ciertos temas de Day & Age. 'Too much' vuelve a caer en los mismo fallos, demasiado genérica, impersonal y prescindible.

En resumen, lo que algunos deberían hacer es dejarse llevar menos por productores de moda y buscar un sonido más propio que no te haga parecer cada vez más una niña mayor encerrada en una casa de muñecas, Kylie es simpática, cae bien pero su mundo pop es tan pequeño y constreñido como su estatura. 5,75/10

jueves, 17 de junio de 2010

Crystal Castles - Crystal Castles II

Crystal Castles es uno de esos grupos que se enfrentaba a una reválida con su segundo disco, que lleva por título Crystal Castles II, después de algunos incidentes que les dejaron un poco en mal lugar había ganas de ver que eran capaces de hacer. Y lo cierto es que en líneas generales este es un disco de aproximación al sonido pop y más accesible que el debut, eso sí sin desprenderse de ninguna de las señas de identidad con la que conquistaron a su público. Así que frente a los loops que usaban en sus anteriores canciones aquí hay una profundización bastante mayor de los arreglos, y capas que se superponen y que dan una gran riqueza.

En ese desplazamiento al pop, lo que ocurre es que hay un gran número de canciones que podrían ser singles sin muchas dificultades. Desde ese adictivo 'Celestica' que fue la carta de presentación y que con la creación de una atmósfera un tanto trance convence, pasando por la genialidad e inmediatez de 'Empathy' que tiene ese carácter pegajoso gracias a una buena base y a una la voz de Alice en el fondo. También hay canciones mucho más electrónicas y con una sensación más agresiva como 'Baptism' en donde todo está lleno de cierta histeria y es más rave. Podríamos decir que en líneas generales estos temas están más limpios y buscan con mayor intensidad la belleza, pero ello no significa que abandonen por completo otra serie de sonidos más oscuros y más siniestros que rozan también cierta psicodelia y que aparecen en 'Birds' o con aún mayor presencia e intensidad en la locura absoluta que es 'Doe Deer'. La mayoría de las canciones se benefician de la adaptabilidad de la voz de Alice Glass para sonar a veces en un estado casi punk y gritón para transformarse en otras ocasiones en un instrumento mucho más suave, lo que hace de su voz una cosa casi robótica y desprovista de humanidad.

Crystal Castles ha conseguido algo muy particular en una escena indie a veces plagada de sonidos miméticos, y es que Ethan Kath y Alice Glass son los creadores de un sonido carácter único, lo cual hace a este segundo disco completamente imprescindible. 8,5/10