sábado, 1 de mayo de 2010

Christina Aguilera, Not Herself Tonight.

Christina Aguilera tiene un particular problema que siempre la perseguirá, la ausencia absoluta de un núcleo potente de fans, y de medios que sigan sus andaduras. Ante esa elección que la coloca más como una cantante seria pero con menos recursos mediáticos que sus coetáneas, el desdén casi absoluto de la prensa Indie, y el odio casi visceral de la comunidad gay, Christina Aguilera tienen muy pocos aliados para sobrevivir en el superpoblado mundo del pop. Cada intento suyo por llamar la atención es reconvertido automáticamente en una copia de cualquier otro producto que esté de moda en ese momento.

Cuando yo era adolescente y empezaron a sonar los primeros acordes del ‘…Baby one more time’ todos descubrimos el poder de Britney Spears, pero sólo un par de meses después llegaría a España ‘Genie in a Bottle’ que es bastante mejor canción y que aún hoy pasa por ser un claro clásico del pop comercial de finales de los noventa. Pero en la conciencia colectiva se asienta que Spears fue algo original y Aguilera una copia. Cuesta defender eso por varias razones, la primera es que ambas y en ese momento fueron productos absolutos del marketing, en USA se necesitaban nuevas estrellas femeninas y una música que conectara con el público adolescente que ya estaba cansado de Madonna y de Careys. Los dos discos dieron un buen puñado de singles, y tras las inevitables comparaciones viene la realidad. Spears puede ser tremendamente mediática e interesante como personaje, pero es una cantante de karaoke que sería capaz de cantar cualquier cosa que su inmensa legión de asesores le dijera, Aguilera tiene un trabajo bastante más laborioso, un interés mayor por la música y menor por la llamada de atención gratuita, y una voz difícilmente igualable que la ha colocado como la única representante menor de 30 años en la lista que elaboró RS con las mejores voces del siglo. Pero nada sigue siendo suficiente, quizás el elemento que más la perjudica es que salvo unos descolocados, el público gay no la quiere. Los más viejunos del lugar siguen disfrutando de la exigua reina del pop, acá Madonna, que también encuentra algunos fans entre los más trasnochados adolescentes incapaces de escuchar algo más allá del pop más facilón; mi generación encuentran en Britney Speras a un ídolo, decadente, versión hiperrealista de una personaje manoseado de la televisión y además gusta a los modernos que precisamente por todos esos defectos terminan por defenderla. Y los nuevos, toda esa generación liberada y moderna de pega, se suben al carro de LadyGaga, que ha conseguido arrebatar fans a las otras dos, más allá de eso, el sonido industrial y barato tiene de guía a Rihanna y después un universo de cantantes que se pegan por tener un minuto de atención. Así que el espacio que debe ocupar ahora Christina Aguilera después de 4 años es más que incierto, ni siquiera queda claro si tal hueco existe. Su nuevo single ‘Not myself Tonight’ entró en un decente #23 en USA pero ha quedado en sólo una semana fuera del top40, lo que hace pensar en muy poca gente dispuesta a pagar por un single, que por otro lado no está mal, aunque no haya sido el trallazo que todos esperaban. Por si fuera poco, muchos blogs y medios se han lanzado al cuello de Aguilera al ver el nuevo vídeo en donde han encontrado una infinidad de similitudes con LadyGaga, de las que la acusada se defiende como puede poniendo en valor sus 10 años en la música. Y es que en esa espiral de similitudes que siempre la acompaña muchos olvidan que fue Aguilera la primera artista mainstream que volvió al soul clásico con ‘Back to Basics’ antes que Amy Winehouse, y también olvidan que es de las pocas con un disco repleto de singles y compacto como ‘Stripped’. El pop es un mundo ingrato, y con Gaga como nuevo producto a explotar. Queda por saber si más allá del artificio que la acompaña, de su capacidad de provocación, habrá algo más que haga que hablemos de ella 10 años más tarde. Mientras esa incógnita se resuelve, Christina Aguilera se enfrenta por primera vez a la posibilidad de tener un gran fiasco, y de pasar a ser una cantante comercial sin grandes ventas, aún queda mucha promoción y más de un mes para que ‘Bionic’ salga, pero seguro que en RCA las alarmas no paran de sonar, ¿Se ha quedado Christina Aguilera en la cuneta?


3 comentarios:

tidusin dijo...

Con Christina siempre se dice esto. Lo tiene todo para ser la popstar definitiva: buena voz, supuesta impliación mayor con su música, pero luego pasa desapercibida.

He oído tantas veces esto:
"Aguilera tiene un trabajo bastante más laborioso, un interés mayor por la música y menor por la llamada de atención gratuita" que tendría sentido si no existiera "Not Myself Tonight" dónde parece que ella misma evoca ese mensaje de "no soy yo, me han obligado a estas alturas de mi vida a hacer un single vendedor que encima ni eso".

Yo solo espero que tantos años de espera y tantos nombres mayúsculos como Sia o Le Tigre nos den un buen álbum y no sólo temas ridículos que no aceptaría ni Britney borracha.

Prefiero a Rachel Stevens dijo...

Bajo mi punto de vista el problema de Christina no es la falta de seguidores, si no la infidelidad de estos ante una artista que cambia de género musical como de chaqueta. Esas ganas de abarcar tantos registros al final desdibujan un poco su perfil.

En cuanto a NMT nada que decir, y creo que eso es lo peor que le puede pasar a una canción.

Eli. dijo...

A mi la cancion me gusta, tendre que oir el resto del disco para comparar y dar una opinion mejor, pero en principio me gusta.
no esperaba menos de ella, es cierto que cambia un poco, pero yo lo veo como reinventarse y hacer cosas diferentes; claro que en un mundo donde el pop lo domina casi todo es dificil que algo asi tenga cabida o al menos la esperada.

de todas formas no es la primera ni sera la ultima que cambie en estilos con el cambio de discos y sino tenemos como ejemplo a Madonna y sus pasos por el pop, el lado mas oscuro, el country y el disco, todos exitos de ventas.
otro ejemplo Shakira que empezo rockera, cambio al estilo mas bailable y comercial (tortura para mis oidos por cierto y nunca mejor dicho como su tema la tortura) y ahora ya no se sabe ni lo que hace.

yo por mi parte le doy un voto a Christina.