domingo, 24 de agosto de 2008

Una palabra tuya ...A Fuenlabrada me voy a ir yo!



Siempre he dicho que cuando una película logra emocinar ha cumplido ya en parte su función, la emoción claro es subjetiva, cada uno la siente o no a su manera, por eso las críticas pueden ser tan dispares. Fui al cine con la sensación de no saber muy bien qué me iba a encontrar y con un par de críticas muy distintas, al final he salido del cine esperanzado pero pensando en varios mensajes que lleva la película y que son fácilmente aplicables a nuestra vida.

La arrogancia, el miedo al fracaso, al que dirán, la sensación de merecer más, de ser mejor, de no vivir en la soledad...la infancia...Todo eso y más es lo que tiene que sacar adelante una increíble Malena Alterio que nos mete dentro de su personaje y de sus vivencias, que no parece antipática porque todos tenemos un poco de esa amargura dentro, todos hemos probrado ya que en algún momento la vida no es sólo felicidad...Pero aceptar que el concepto de felicidad no es sólo el que desde pequeños nos han grabado con fuego da esperanzas y nuevos caminos.

La ingenuidad, la sensibilidad, las verdades, las locuras, la imaginación, la desesperación, la amistad, la lealtad...esta es la parte que le toca poner a Esperanza Pedreño y lo hace de una forma en la que es imposible no sentirse fascinado por Milagros, que dice a lo largo de la película unas cuantas frases memorables.

No será la película de tu vida, pero merece la pena asomarse a esta ventana cotidiana, pasarás unos buenos 96 minutos. 7

1 comentario:

Anónimo dijo...

Viva fuenlabradaaaaaaaaaaaa