viernes, 20 de noviembre de 2009

Leona Lewis - Echo

Leona Lewis tiene la extraña cualidad de sonar a viejo sin serlo, es decir sus producciones son tan convencionales que nadie podría distinguir si se trata de algo de este año o de hace diez, su voz a veces se mimetiza tanto con la primera Carey que tampoco costaría mucho calificarla como una noventera tardía. Sus discos son lo más parecido a un cuerpo sin alma, vagan, parecen reconocibles, o mejor dicho puedes caer en el error de que las oíste alguna vez, pero no, al final resulta que son nuevas canciones sacadas de una recámara donde ni las letras encajan y donde la voz es un perfecto instrumento pero carente de la sensibilidad más absoluta. Lo más detestable de este disco es que es una especie de Spirit en versión ampliada y con algún que otro guiño a las tendencias de este año, igual de irritante resulta que una cantante que tiene la voz y la posibilidad de buscarse buenos productores acuda a los mismos para asegurarse unas ventas que sólo por los bostezos que provoca el disco deberían reducirse drásticamente.

La reproducción de un mismo esquema para repetir éxito es una vieja fórmula pero que a veces puede salir muy mal ( verdad Mika¿?), de hecho 'Happy' no ha funcionado ni de lejos como estaba esperado, y en UK se ha conformado con un dos, en USA no ha aparecido en el top10. Y pese a que esto no tiene nada que ver con la calidad de un disco sí que es verdad a que apunta a que más que la nueva gran estrella que todos pretendían vender, va a acabar siendo una más de tantas y con tendencia a la baja. Dentro de los momentos aburridos que nos encontraremos, los hay enormes y otros menos, 'I got you' que con su sensiblería barata puede entretener o 'Can't breathe'. 'Outta my head' es el intento por hacernos creer que Lewis es capaz de hacer algo rápido, pero sin estar mal esto sólo hace añorar a La Roux o hasta el gancho que puede tener Florence + The Machine, y lo peor en algunas partes de la canción la voz está tan distorsionadas que podría ser un tema menor de Britney Spears. 'My Hands' es absolutamente un tema para corderitos y nostálgicos de Carey/Houston. 'Love Letter' es uno de esos medios tiempos para quinceañeras que bien podría firmar Taylor Switf, 'Stop Crying your heart out' es la innecesaria cover que hace esta vez por aquello de no perder la costumbre ni los orígenes. 'Don't let me down' es la aportación de Timberlake que aportar pues más bien poco. 'Lost then Found' con OneRepublic apunta a otro single característico de Lewis, épico y soporífero a partes iguales.

'Echo' no es más un intento impersonal e insustancial de una cantante desesperada por revalidar su éxito, por ser esa supercantante que todos se han encargado de repetirle que es, lo que nadie le ha dicho es que un robot podría causar más emoción. 3/10

1 comentario:

lonso dijo...

esta es una one hit wonder y punto!