jueves, 25 de septiembre de 2008

¿Chicos de mirada cruzada o infinita?



El mundo se divide en muchas categorías, prácticamente si algo podríamos decir de los humanos es que estamos divididos, la unidad no existe casi nunca. Homogeneizar es el empeño de los que tienen poca imaginación, de los que se asustan, de los que aburren, de aquellos que desean un mundo perfecto donde la mediocridad sería la reina. Olvidemos pues ese deseo de no pocos, y dividamos sin parar, entre los que siguen a LODV y los que van a los conciertos de Russian Red, entre los que son capaces de recorrer kilómetros por ver a una vieja en patines y lo que son capaces de pasarse horas delante de una tienda para acabar con un iphone...un universo de categorías que inlcuye a aquellos que miran, que acaban cruzando miradas y los que ven una masa que pasa a su alrededor, el mundo no se mueve se mueven ellos al andar. ¿Focalizas o desenfocas?

Hay gente que anda por la calle y su andar es como el de una película a cámara lenta, de repente todo se para y sus caras van girando, con esos giros cruzan la mirada con otros que se detienen por una milésima de segundo. Son caras que quizá no vuelvas a ver nunca pero que ocupan un pequeño espacio en nuestra memoria, son miradas tímidas o no, de desconocidos o conocidos, de reconocimiento o de desconocimiento...Es el arte de saber mirar, de escoger una cara entre ese universo andante y que se va deslizando delante de nosotros. Mi amiga Bea pertecene a este grupo de personas que de repente reconocen una cara entre esas cientos que están en el horizonte, ella focaliza.

Hay otro tipo de personas que miran al inifinito, que ven pasar a su alrededor una masa de la que es díficil escoger una cara, el mundo parece una foto fija mientras ellos se deplazan. Miran a veces perdidos, a veces intentando luchar contra los que vienen de frente e impiden el paso, les incomoda mantener esa mirada...No distinguen muchas veces con quienes se cruzan, y hay momentos en los que es una virtud. A diferencia de los de chicos de las miradas cruzadas, los de mirada infinita son capaces de pasar al lado de alguien semiconocido y no darse cuenta, es probable que si un día se cruzan con una ex-pareja ésta los reconozca antes. Un arma de doble filo lo de la mirada desenfocada, mirada que pertenece a mi personalidad.

Enfocar o desenfocar, una variante entre las muchas formas de mirar, de ser partícipes de lo que nos va rodeando. Hay personas que desearía mirar, cruzar mi mirada y conseguir retener esos ojos y descubrir que se esconde y hay ojos en los que me perdí que nunca más quiero ver, supongo que mi mirada se desenfocó cuando dejó de creer que el optimismo lo puede todo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu escrito me ha recordado a un cuento que escribí hace un tiempo. Quiero compartirlo contigo.

El recuerdo de Eva

Eva tenía un problema. Cuando caminaba por las calles de Madrid, esperaba el autobús o simplemente viajaba en metro, no perdía detalle de cada persona que pasaba a su alrededor. Era como si intentase reconocer a alguien. Como si esperase que apareciese esa persona que había estado esperando. Sobre todo, le gustaba pasear por la Calle Celeste y quedarse quieta mientras la gente pasaba y de ese modo, poder mirar poco a poco cada una de las caras que pasaban a su alrededor.

Eva no era muy guapa pero sí tenía una sonrisa que cautivaba. Recordaba como esa misma sonrisa había enamorado a un chico. A su novio. A su ex novio. Le conoció mientras esperaban el tren. “El siguiente sale dentro de diez minutos ¿verdad?” le había dicho un chico moreno de gafas mientras Eva leía su libro. Ella sólo pudo sonreír y asentir. Sólo habían pasado juntos 3 meses de su vida desde aquél día en el andén pero lo suficiente como para haber compartido millones de momentos especiales que nunca podrían ser olvidados.

“No busques más” se decía ella misma mientras caminaba “Sería una suerte que te volvieses a encontrar con tu príncipe azul”.



Quizá si lo escribiese ahora, modificaría ese final un tanto pesimista. Quedaría parecido a esto:

"Sigue buscando" se decía ella misma mientras caminaba "Porque seguro que el verdadero príncipe azul está muy cerca".




Seguiré visitándote en las noches de luna llena.....

Archivo del blog