lunes, 29 de marzo de 2010

Delafé y las flores azules: Vs. Las trompetas de la muerte

Reconvertidos en Delafé y las flores azules después de que uno de los fundadores del grupo Marc Barrachina dejara el grupo, han editado un nuevo álbum de nombre kilómetro y con cierto aire oscuro que la verdad no se lleva muy bien con la cantidad de buen rollo que en general irradian las canciones. Es un disco que podrá asustar a los más indies porque toma un poco de allá y de acá, por un lado la suave voz de Helena Miquel que es quizá de lo mejor y que recuerda en muchos momentos a la calidez que también tiene La Bien Querida, cuanto más aparece mejor es la canción, por ejemplo en la bonita 'Hoy' que sirve para empezar el disco y que es un tema suave, con unos arreglos cuidados y que se aleja de lo más facilón. El momento más intimista se desvanece con 'Río por no llorar' donde empiezan a sonar las trompetas características del grupo y Oscar Daniello es más protagonista, no es una letra especial pero al menos tiene esa cualidad de ponerte de buen humor, que no es poco, además de tener un cambio melódico donde Helena nos da un cierto momento chill out. '1984' sirve para reírse del verano (Me doy un paseo/ of course en chancletas/Esta es la canción del verano de 1984), y es sin duda una buena candidata para serlo en 2010, antes esto que cualquier horror latino que nos meterán gracias a los40 y los politonos.

No es probable que quienes criticaran al grupo antes vayan ahora a creer que esto es mejor, pero no se puede negar lo agradable que resultan canciones como 'Como Loco' donde la producción es más intimista, los ritmos son algo más electrónicos y la voz de Helena lleva el protagonismo. 'La Primavera' tampoco está mal y consigue evocar bastante bien lo que apetece escuchar cuando estás tumbado en un parque rodeado de flores, 'Espíritu Santo' que es el actual single es de lo más buen rollista aunque a mi me ha recordado un poco a Macaco, eso sí no por ello deja de ser menos adictivo. Quizás parece mejor la versión downtempo que aparece al final del disco 'El espíritu loco de la teniente bailadora'. Delafé parecen muy cómodos con su alegría y con sus miles de caras felices pero en realidad y sin desmerecer esos temas son mejores cuando combinan esas atmósferas optimistas con cierta melancolía y matizan más la abrumadora, a veces, producción.

Más allá de la alergia que provocará Delafé y las flores azules Vs. Las trompetas de la muerte a los más puristas y críticos con las radiofórmulas españolas, lo cierto es que si el nivel mínimo de nuestra música mainstream fuera este por lo menos se podría poner la radio sin el riesgo de que los tímpanos estallasen. No sé si es por el sol que entra por mi venta mientras veo a un Teide aún nevado, no sé si son los colores saturados verdes que veo, las flores, no sé si es que el buen rollo me ha invadido, pero esté es un buen disco, del mismo modo que una comedia romántica puede serlo, porque basta ya de tanto mundo pretencioso. 8/10

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